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Más allá del mapa

Capítulo uno  Desde hace aproximadamente nueve años, mi vida cambió radicalmente, fue un giro de 180 ​​grados. Pocos saben la travesía que atravesé para volver a sentirme en casa. No estoy segura por dónde empezar a contar mi odisea; quizás comenzar por el final pueda ofrecer un rayo de esperanza a quienes enfrentan dificultades diarias. Tal vez compartir que ahora estoy bien permita que otros se sientan identificados con algunas de las experiencias que narraré y que también han vivido. Cuando tenía dieciocho años, conocí a mi primer amor, una persona que dejó una huella imborrable en mi vida. Me enseñó a ver el mundo con otros ojos y me abrió el corazón a posibilidades que antes consideraban inalcanzables. Lo llamo mi primer amor no porque lo idealice, sino porque su influencia fue una chispa de inspiración que creó en mi, sueños que creía imposibles. No se confundan, esto no es una historia de amor, sino una reflexión sobre un consejo lleno de sensibilidad y verdad. No contaré to...

l’amour de soi

Tardé tanto en escribir este último blog porque pensé mucho sobre qué tema quería abordar, y entonces se me ocurrió hablar de miedos, más específicamente de patrones. Una de las cosas más duras y difíciles que me tocó vivir y superar fue la relación tormentosa que tuvieron mis padres. Muchos no lo creerán, pero eso se convirtió en mi miedo más grande: verme atrapada en una relación mediocre, en la que yo fuera el saco de boxeo físico o emocional de mi pareja, y quedarme en una relación que no me hiciera feliz, que no me llenara. Yo, que soy una romántica empedernida, me dolería mucho romantizar en mis escritos a un sujeto que me lastima. Es por eso que solo he enaltecido y tomado como estándar a una sola persona que, aún a pesar de todo, fue todo lo que mi padre no fue: un hombre. Siendo tan niña, me tocó ver a mi mamá llorar tantas veces que fue muy difícil borrar esa imagen de mi cabeza, de mis recuerdos. Superarlo fue algo muy complejo, y esa se volvió mi cruz. Perdonar a mi papá fu...

Sembuh

Hace días hice un video acerca de heridas de la infancia y me sorprendí la cantidad de personas que se sintieron identificadas, por una parte me sentí bien al saber que yo no era la única que “exageraba” pero al mismo tiempo me dio ganas de abrazar.  a cada una de las personas que comentaban. Fue entonces que recordé algo muy significativo para mí, muy personal, pero que tal vez aquellas personas que lo lean puedan sentirse comprendidas y encontrar un rayo de esperanza.  Cuando tenía 20 años conocí a mi primer amor, recuerdo que para entonces yo empezaba justo a escribir cosas más personales, mi toque de ficción, pero con pizcas de Ashly, una tarde me preguntó que hacía, le comenté de lo que escribía y me pidió  que se lo enseñé, yo me rehúse, pero al final accedí, cuando lo leyó me dijo ¿qué más pasó? Y le dije que no tenía final porque en realidad no sabía cómo quería que terminará, notó mi pena al hablar del tema y me hizo hablarlo constantemente, él solo se limitaba a...

Filloni

 Mientras miraba por la calle y pensaba en mi cumpleaños que se encontraba ya próximo, se me ocurrió hacer un video explorando los momentos más felices a lo largo de mi vida, pero de pronto me encontré con ese chico, ese que hizo trizas mi confianza, que rompió mi corazón y desordeno mi vida en algún momento, en el video él y yo nos reíamos de un chiste privado entre nosotros, vi como extendía su mano para agarrar la mía y grabé la sensación, esa extraña sensación que me invade ahora por momentos, creó que es gratitud, me preguntaron un día ¿qué aprendiste de él? Y yo respondí nada con enojo, esa que contesto es una yo que ya no existe, una yo lastimada, deprimida, traicionada, hoy en día luego de tanto me doy cuenta de que termino la tormenta, que ya no sentí nada, ni odio, ni cólera, ni tristeza e imaginé nuestro cierre, pero en mi cabeza me quedo con ese recuerdo de él que tengo cuando me dijo "lamento todo esto Ash" y yo muerta de cólera, asombrada por su cinismo le dije ...

Mahal kita

  Una mañana de la nada, la realidad me tocó tan repentinamente que no pude hacer más en todo el día que pensar en eso, "el amor". ¿Qué es el amor?, ¿cómo sabemos que es el amor?, ¿cuál es la definición correcta?, ¿si no es una teoría, en la práctica como se siente?, ¿cartas, flores, besos? Pero que más, me pregunto cómo lo sienten los hombres, como saben que están enamorados, recordé entonces a aquel chico que conocí una tarde de marzo cuando el verano ya estaba por acabar, lo que sentí por él era amor ¿qué como lo sé? No tengo idea, solo sé que lo amaba y cuando se acabó recordé que no quería nunca más volver a sentir eso porque era tan fuerte que me consumía, el no poder estar con él, me mataba, deseaba tanto que estuviéramos juntos, como parejas cotidianas. y tradicionales, que no entendía por qué a pesar de quererlo con todas mis fuerzas nunca lo logramos. Luego me puse a pensar en otro tipo de amor, el amor paternal ¿cómo nace ese cariño de los papás hacia los hijos? A ...

Ramé

 La última tarde del verano mientras fumaba en la acera con una amiga fuera del trabajo, me contó una pequeña anécdota y esta se volvió tan familiar cuando dijo "osea no somos nada pero él no se" y como un flashback recordé aquello que yo permití y pude ver en sus ojos la ansiedad y el dolor que ese chico le causaba, me vi reflejada en ella y como si me abrazará a mí misma, la abrace fuerte, la deje desahogarse unos minutos y luego le dije aquello que me hubiera gustado que me digan a mí, que era una mujer sabia porque en verdad lo creía, que era una mujer bonita, porque lo es realmente pero sobretodo que es valiosa, a lo que ella me respondió "no entiendo porque no soy suficiente", las lagrimas querían desbordarse por mis mejillas pero no lo permití, porque entendí que eso no le serviría de nada a ella y que si Dios, el universo o como sea que se maneje el destino me habían hecho padecer todo lo que pase, era con un fin, así que le dije aquello que una noche me sir...

El caparazón

 Hace unas noches mientras estaba sentada en la puerta de mi casa sola se acerco un buen amigo, me cuestionó que hacía fumando sola, a lo que respondí que de alguna cierta forma le había agarrado gusto a la tranquilidad de fumar sola y en silencio, él me dijo que se alegraba por mí si eso me hacía feliz, luego agregó que me veía más tranquila desde hace unas semanas, le dije que efectivamente me sentía más liviana, "me está yendo muy bien, tengo el trabajo de mis sueños, mi relación familiar ha mejorado, hablo con mis amigas y hago cosas con ellas, no siento ningún tipo de presión por nada, duermo tranquila y lo mejor de todo es que ya no tengo tanto estrés emocional", el asintió, me abrazó y para terminar la conversación soltó "pero estar tranquila es sinónimo de que estás feliz ¿verdad?", yo asentí la cabeza y le dije "supongo que sí" y luego me hizo la pregunta de fuego que estuve evitando desde hace semanas "¿y has hablado con él?", solo Dios...