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Metanoia

 Vaya Dios a saber en qué momento se terminó la tormenta, solo sabia y sentía que ya se había acabado, empezar desde un inicio a contarla no sé si estaría bien, sin embargo siento que es necesario contar como todo acabo, pero lo cierto es que debería contarlo cuando lo sepa, ¿no es así? 

Ya no siento que deba darle explicaciones de nada a nadie, las personas a mi alrededor dicen “van a regresar a hablar”, no los culpo pero ahora no diré más la palabra “nunca”, porque tal vez en un futuro podría hablar con él, sin embargo ahora mismo estoy muy segura de tres cosas, lo quise, lo quiero y tal ves lo querré muchísimo siempre, llegué a sentir por él algo muy genuino y singular, cosa que no había pasado desde mi primer amor, antes me desesperaba el hecho de no hablar con él o de que no me busque, pero ahora más que nunca no quiero que lo haga, no por el hecho de recaer, si no por el hecho de no saber cómo decirle no sin lastimarlo, no quiero lastimarlo porque sé que él no me lastimo conscientemente y por último el amor es como una droga. 

Nunca me atrevería a decir que él fue un mal chico, porque de hecho es el segundo hombre que conozco que siento que vale la pena de alguna manera, el no saber lo que quiere o no querer igual no lo hace ser una mala persona o no a mis ojos, me consuela el hecho de todas las veces que estuvimos juntos y que siempre me hacía sentir querida, a su manera, pero lo hacía, yo podía sentirlo cuando me besaba, cuando me abrazaba, cuando me hacia el amor, cuando me miraba y vaya que también me hizo quererlo mucho el condenado.

Ahora escribiendo esto me puse a pensar en lo feliz que fui en nuestro pequeño gran año, con nuestras idas y vueltas, es chistoso pero ya entiendo por qué no funcionó y por qué no funcionaria. Por momentos siento que la noche que lo conocí fue apenas hace unas semanas y no, fue hace ya tanto y ahora que todo se acabó no puedo irme más que con una sonrisa, agradecida por la aventura, por las enseñanzas, por las risas, por los llantos, por recordarme quien soy y cuanto valgo, pero sobretodo porque me hizo darme cuenta de todo lo que no quiero y no pienso tolerar en un hombre. 

Sin embargo lo cierto es que lo extrañare por siempre.

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