No me había dado cuenta hasta esa noche que de alguna manera el flaquito había de una forma muy singular reparado una parte de mi corazón, porque con su poco quererme demostró como debería quererme principalmente yo, me empezó a hacer sentir segura y me hizo entender. algo que no me había entrado en la cabeza antes, si en algún momento me fallaba no sería culpa mía, las pocas discusiones verdaderas me hacía sentir que el problema no era yo, el problema tampoco era él, solo éramos dos jóvenes con problemas que habíamos arrastrado y que no Podíamos soltar por miedo a bajar nuestras barreras, pero a pesar de todo seguíamos de alguna manera intentando ser mejores para no lastimarnos.
Debo admitir que llegó un momento en que el flaquito me rompió el corazón y mi percepción de él cambió totalmente, le agarre durante algunas semanas fastidió y mi sed de venganza por lastimarlo estuvo ahí hasta esa noche que de sus labios salió la frase mágica que sólo una vez un hombre al que una tarde de abril ame, "disculpame Aly, yo no sabía que te sentías así, yo te quiero y no quise lastimarte", no sé cómo, no sé porque pero aquella simple frase de alguna manera fue como un respiro a mi corazón ya mi alma, lo quería y aunque no lo quería como me hubiera gustado quererlo y él no me quería como yo había soñado que me quisieran, él me regalo la forma de quererme bonito a mí misma.
Conforme pasaron los días siguientes me relaje con él, habían días que mi parte lastimada me ganaba pero trataba en lo posible de ignorarlo hasta disipar esos pensamientos y cuando pasaba volvía a él como si no pasara nada.
Ese flaquito lindo me recordó que querer es bonito siempre y cuando sea alguien que sepas que cuidará de ti, me recordó quererme, respetarme pero sobretodo que yo era una gran chica y que suertudo el hombre que se ganó mi corazón.
Pero aún después de todo algunas noches me cuestionó a mí misma ¿por qué no puedo enamorarme del flaco?
Comentarios
Publicar un comentario